sábado, noviembre 01, 2008

Respeto. Es tan difícil?

No pido apoyo. No pido dinero. Pido espacio.
Y es que es tan difícil?

Quiero poder tomar una decisión y que no se me trate de convencer en contrario. Qué tanto molestar?

Mi vida, ni más ni menos.

Y me pregunto: Ando en la mala vida?

No! ¿Pero qué jodida gracia tiene interrumpirme entonces?

Malditos los torpedos.

Sí, malditos, como dice Scott Alexander en El Rinoceronte.

Si no estoy haciendo daño a terceros, por qué estorbarme tanto? la verdad es que no tiene maldita la gracia: por favor, menos guasa.

Quien quiera llevarse bien conmigo: no se meta con lo que quiero ni como lo quiero ni como lo persigo si no le pregunto. Punto. No hay que joder tanto.

Quien no le importe arriesgarse a destrozar la relación que exista entre el/la y yo, que rompa esa regla.

No estaba pidiéndo nada!!!

No entiendo por qué, no me dejan en paz y aprender por mis errores... no entienden que soy muy necio y no aprendo por lo que me dicen?

A todas las personas que han intervenido en mi formación:

Déjenme en paz, no sean cobardes. Aténganse a las consecuencias de lo que han creado. Gracias, pero ya está bueno. De aquí en adelante: No gracias, no interfieran si no los he llamado.

Estar sólo y destrozado... me sentaría bien por un rato.

Ah...

Necesito no tener amigos, ni nadie que se preocupe por mí. Al menos por un rato.